FOROS PRESIDENCIALES

Publicado el 13 de marzo de 2026, 7:57

En los últimos días se han venido convocando Foros a nivel del Colegio Médico y de los Pensionados y Jubilados del Perú. Tristemente los candidatos supuestamente que andan liderando las encuestas, brillaron por su ausencia. En las narices del pueblo pobre que demanda salud y jubilaciones justas, del pueblo adulto mayor que vive sus últimos años agenciándose a la vida con el olvido de los gobiernos de turno; de nuestra fila de enfermos que copan hospitales y postas médicas por un auxilio hipocrático sin juramento; la gran mayoría de candidatos no acudieron a estas citas con nuestros hombres de a pie.

Pensionados y Jubilados olvidados por el olvido

En el otrora histórico paseo Colón, donde el tiempo parece detenerse, allí donde el aire huele a papel antiguo y a batallas de otros siglos, se congregaron los guardianes de la memoria: los jubilados. En la Casa del Maestro, un edificio que ha visto pasar más inviernos de los que sus paredes pueden contar, se celebró un foro que, más que una reunión política, pareció una regresión colectiva para invocar la justicia.

Aquí te presento el relato de lo sucedido, envuelto en los hilos de lo real y lo fantástico:

La Invocación de las Sombras Olvidadas

El aire se llenó de susurros cuando el profesor Elio Barrios Valer abrió las puertas del evento. Con palabras que parecían brotar de la misma tierra, dio la bienvenida a hombres y mujeres cuyas manos, marcadas por el arado, el martillo y la tiza, han construido el país piedra sobre piedra. Allí, en esa sala de "muchas historias", se sentía la presencia de millones que, aunque ausentes físicamente, gritaban a través de los presentes que no pedían limosnas, sino el derecho a una vejez que no sea un castigo.

El Lamento de los Números Invisibles

Óscar Alarcón Delgado, secretario de Cenajupe, tomó la palabra y el ambiente se tornó denso, como si una neblina de olvido cubriera a los candidatos que no asistieron. Habló de un "capitalismo salvaje" que ve a los ancianos como hojas secas que ya no dan sombra ni fruto. Reveló una realidad mágica y cruel: pensiones que son "propinas" de 600 soles, monedas que se esfuman entre los dedos antes de llegar a la boca, sirviendo apenas para pagar el fuego de la luz y el susurro del agua.

Los Candidatos y sus Promesas de Alquimia

Entre los pocos que se atrevieron a cruzar el umbral del olvido, destacaron dos figuras que ofrecieron remedios para el alma nacional:

  • Napoleón Becerra (PTE): Apareció no como un político de mármol, sino como un trabajador de 40 años que siente el descuento en su propia carne. Propuso un acto de magia económica: nivelar todas las pensiones a 2,500 soles, congelando los sueldos de las "planillas doradas" para que el oro fluya hacia abajo. Su voz prometía que los ancianos no solo comerían, sino que volverían a viajar para conocer las maravillas que solo han visto en fotografías amarillentas.

  • Armando Joaquín Massé (Perú Federal): Un hombre que es tres hombres a la vez —médico, abogado y administrador— recordó cómo su abuela, una maestra, lo crió entre carencias. Propuso desmantelar la burocracia, ese monstruo de mil cabezas, y convertir cada compra de leche o pan en una semilla para el fondo de jubilación, un 2% que crecería como un árbol en el bolsillo de cada peruano.

El Cierre del Ritual

Al final, Luis García Espinoza recogió los deseos de la asamblea en seis mandamientos de esperanza: incremento general, formalidad, y una salud que no obligue a esperar meses por una cita que a veces llega tarde, cuando el paciente ya se ha vuelto espíritu.

El foro terminó anunciado con un "plantón" frente al Congreso, un desfile de cabellos blancos que, bajo el sol, recordaron al mundo que mientras el corazón palpite, la lucha es el único instrumento capaz de cambiar el destino. Y así, entre aplausos y promesas, los jubilados regresaron a sus calles, esperando que esta vez, las palabras no se las lleve el viento, sino que se graben en el hierro de las leyes.

Foro por la Salud

Las sombras de los edificios parecen más largas que la esperanza de sus habitantes en esta Lima de los últimos tiempos, el Colegio Médico se convirtió en un santuario de palabras. Allí se llevó a cabo un foro sobre la salud, un ritual que pretendía sanar las heridas de un sistema que muchos califican de "anacrónico y caótico", otros más médicos le dan el calificativo de "enfermo". Sin embargo, el evento tuvo el aire de una ceremonia incompleta: los asientos destinados a los grandes señores de las encuestas permanecieron vacíos, como si la invisibilidad los hubiera retenido en sus palacios de mármol. Lo cierto es que lo real se fundió con lo insólito:

El Eco de las Ausencias

En el recinto, el silencio de los candidatos ausentes gritaba más fuerte que cualquier discurso. Napoleón Becerra García, el candidato que camina con el símbolo del abrazo, lamentó que aquellos que ocupan los primeros puestos en las encuestas no se atrevieran a cruzar el umbral del debate. Para él, esa ausencia no era solo falta de tiempo, sino una carencia de "atrevimiento" para enfrentar la realidad de un pueblo que padece en las colas de la "letanía".

La Alquimia de la Salud Comunitaria

Becerra, envuelto en la convicción de quienes conocen el oficio de vivir, propuso una transformación que raya en lo difícil pero no imposible, por su ambición:

  • El Milagro de las 60,000 Postas: Imaginó un país donde en cada caserío, por más remoto que sea, surja una posta médica. No con el oro del Estado, sino con la "mancomunidad": la gente pondría sus manos y su sudor, y el Estado pondría el hierro y el ladrillo. Un pacto sagrado entre el gobierno y la tierra, como en tiempos del Incanato.

  • El Banco de Vacunas: Criticó la mediocridad de comprar afuera lo que el ingenio peruano podría fabricar dentro. Propuso reactivar el Instituto Nacional de Salud para que el Perú deje de ser un mendigo sentado en un banco de oro y empiece a crear su propio "banco de vacunas".

La Lucha contra los Demonios de la Corrupción

Con la autoridad de quien ha visto el dinero esfumarse como el humo, Becerra denunció que 24,000 millones de soles se pierden cada año en las garras de la corrupción. Aseguró que si se lograra encadenar a esos demonios, el presupuesto para salud podría elevarse al 10% del PIB, convirtiendo la escasez en abundancia.

El Destino y el Mañana

Al salir del foro, el candidato no solo habló de medicina, sino también de una "psicología de la salud mental" para el país. Con su itinerario marcado hacia Ayacucho, Cusco y Puno, se despidió con la promesa de que la meritocracia sería el único conjuro permitido para elegir a los directores de los hospitales, desterrando para siempre las "argollas" que han asfixiado la atención de los 12 millones de asegurados.

Y así, mientras los "grandes" candidatos seguían siendo espectros en la distancia, en el Colegio Médico quedó flotando la promesa de un cambio que no nace de la fama, sino del "oficio y el juicio" de quienes se niegan a aceptar que el dolor sea el único destino de su gente.

JCR

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